martes, 14 de mayo de 2013


Danza diabólica de diáfanos discursos, disparados del dharma.
Diosa: Dama Dragón destilando destino, despierta distintos deseos desnuda.
Dédalo delicado, delicado drama.
Duerme distintos deseos desnuda.
 Distantes dedos deslizándose dentro, delirantes destrozan. 
Disparos de dulces dardos demuestran dirección.
 Durante diurnos desvelos devoran días.
 Dura dicotomía debe doblegar dolor. 
Devuelve, disuelve, destruye, descubre, despoja… 
 Droga desvanecedora de dagas. 
Deforme dadaísmo dionisiaco. 
Devuelve destreza, deconstruye dentro. 
Deleitosa delgadez derritiendo dermis. 
Demasía democracia declarando distancias.
 Dado desmayo desmedido desahucia.
*De divagaciones divinas devaneas, debo decirte.
Desearía declamar después diez divisiones de dicha dialéctica: diaboli domine deum...
Derramo danzas dolorosas, dipsómaniacas, desaforadas dando dísticos displicentes de drásticos deseos: deleite devorado dentro del doblez de dos dados de Dios...
Dialéctico danzón de dos dimensiones.
Diámetro, desaparece despacio… Difuminame.